Un pequeño mundo vegetal encerrado bajo una cúpula de cristal. Musgo, piedras, plantas de temporada y una base de mimbre que le da ese toque cálido y natural que lo convierte en algo más que una planta — es una pieza decorativa con vida propia. Ideal para regalar o para tener en casa como ese detalle diferente que siempre llama la atención.
Las plantas y materiales varían según la temporada, porque cada jardín nace distinto, como debe ser.





