Cuando quieres regalar algo vivo, bonito y diferente. Este jardín en miniatura viene presentado en una bola de cristal sobre maceta de barro, con un lazo rojo que lo convierte en regalo desde el primer segundo. Dentro, un pequeño ecosistema con plantas de colores y detalles decorativos que hacen que quien lo recibe lo recuerde. Ideal para cumpleaños, San Valentín o simplemente para decir que piensas en alguien.
Las plantas y detalles decorativos pueden variar — cada jardín es una sorpresa única.





