Un ramo lleno de frescura y naturalidad. Ranúnculos blancos, margaritas silvestres, eucalipto y verdes variados se unen en una composición que respira campo y elegancia a partes iguales. Ideal para quienes buscan algo diferente, un ramo con carácter, atado a mano y con ese aire desordenado que solo lo natural sabe dar.
La imagen es una referencia. El recipiente y las flores varían según la temporada, cada pieza nace distinta, y eso es precisamente lo que la hace especial.





